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tonechito

December 12

No todo va a ser follar

 

También habrá que saltar a la pata coja,
y habrá que coleccionar sellos de Nigeria,
no todo va a ser follar,
no todo va a ser follar,
y habrá también que apretar una tuerca floja
y habrá que ir a trabajar,
no todo va a ser follar,
por una miseria.

Y habrá también que llevar a arreglar el coche
y habrá que quitarle el polvo a la biblioteca,
no todo va a ser follar,
no todo va a ser follar,
y habrá que cerrar el bar al morir la noche
y habrá también que pagar,
no todo va a ser follar,
lo de la hipoteca.

No todo va a ser follar,
ya follé el año pasado
a la orillita del mar
con una mujer sin par
que después me dio de lado,
lo recuerdo, algo tocado
pero sin dramatizar,
no todo va a ser follar,
no todo va a ser follar.

También habrá que llamar a la pobre Alicia,
y habrá que modificar la ronda nocturna,
no todo va a ser follar,
no todo va a ser follar,
y habrá que desmenuzar la última noticia
y habrá que depositar,
no todo va a ser follar,
el voto en la urna.

Y habrá también que comprarse unos calcetines,
también habrá que regar esos cuatro tiestos,
no todo va a ser follar,
no todo va a ser follar,
y habrá que documentarse sobre los delfines
y habrá también que firmar,
no todo va a ser follar,
muchos manifiestos.

No todo va a ser follar,
ya follé el año pasado
a la orillita del mar
con una mujer sin par
que después me dio de lado,
lo recuerdo, trastornado
pero sin exagerar,
no todo va a ser follar,
no todo va a ser follar.

También habrá que invitar a una barbacoa,
y habrá también que acercarse hasta el quinto pino,
no todo va a ser follar,
no todo va a ser follar,
y habrá que intentar cruzar Núñez de Balboa
y habrá que ir a consultar,
no todo va a ser follar,
a un buen otorrino.

También habrá que admirar a la mona Chita,
y habrá también que jugar a pares o nones,
no todo va a ser follar,
no todo va a ser follar,
y habrá que resucitar por la mañanita
y habrá también que cantar,
no todo va a ser follar,
muchas más canciones.

No todo va a ser follar,
ya follé el año pasado
a la orillita del mar
con una mujer sin par
que después me dio de lado,
lo recuerdo, obsesionado
pero sin llorar,
no todo va a ser follar,
no todo va a ser follar.

Javier Krahe

October 03

Woody

"¿Conocen este chiste?

Dos señoras de edad están en un hotel de alta montaña y dice una...:

- Vaya, aquí la comida es realmente terrible.

Y contesta la otra:

- Sí, y además las raciones son tan pequeñas.

Pues, básicamente, así es como me parece la vida, llena de soledad, miseria, sufrimiento, tristeza... Y, sin embargo, se acaba demasiado deprisa. Otro chiste importante para mí, que generalmente se le atribuye a Groucho Marx, pero creo que fue Freud quien lo dijo en relación con el subconsciente. Y dice así, en paráfrasis:

Jamás pertenecería a un club que tuviese a alguien como yo de socio.

Ese es el chiste clave de mi vida adulta en cuanto a mis relaciones con mujeres. ¿Saben? Últimamente pasan cosas muy raras por mi cabeza, porque yo ya soy cuarentón, y supongo que estoy pasando por alguna crisis vital, no sé, no me preocupa la vejez, no, no soy de esos aunque me estoy quedando calvo de la coronilla, y eso es lo peor que se puede decir de mí. Sin embargo, creo que con la edad mejoraré, sí, creo que seré un ejemplar del tipo viril calvo, digamos, lo contrario de un distinguido canoso. A menos que no sea ninguno de los dos y acabe siendo uno de esos babeantes que con la bolsa de la compra al brazo entran en la cafetería predicando el socialismo."


(Woody Allen en Annie Hall)
August 20

Instrucciones para dar Cuerda al Reloj

 

Allá al fondo está la muerte, pero no tenga miedo. Sujete el reloj con una mano, tome con dos dedos la llave de la cuerda, remóntela suavemente. Ahora se abre otro plazo, los árboles despliegan sus hojas, las barcas corren regatas, el tiempo como un abanico se va llenando de sí mismo y de él brotan el aire, las brisas de la tierra, la sombra de una mujer, el perfume del pan. ¿Qué más quiere, qué más quiere? Atelo pronto a su muñeca, déjelo latir en libertad, imítelo anhelante. El miedo herrumbra las áncoras, cada cosa que pudo alcanzarse y fue olvidada va corroyendo las venas del reloj, gangrenando la fría sangre de sus rubíes. Y allá en el fondo está la muerte si no corremos y llegamos antes y comprendemos que ya no importa. 

Julio Cortázar.  
 

August 16

Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj

 
Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan —no lo saben, lo terrible es que no lo saben—, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.
 
Julio Cortázar.
July 25

Instrucciones para llorar.

 

Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza. El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente.

Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca.

Llegado el llanto, se tapará con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia adentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos.

Julio Córtazar.

 
July 07

Destrucción de la mañana

 
 
Miro a mi alrededor. De la penumbra
surgen enamorados que se besan.
Otros siguen el film atentamente.

¿Será, quizá, el amor lo que han logrado?
¿O sólo una muchacha a quien besar
como las que yo llevo algunas veces?

Seguro que hay amor. Como el del cine,
como aquel que palpita entre los libros
o el que uno se imagina estando a solas.

Mas yo no tuve suerte. O persistencia.
No sé de un gran amor. Sí de pequeños.
Únicamente rozo nuestras nimias.

Sólo un amor minúsculo y no obstante
me creo tan capaz de un amor grande,
de ese amor que aparece en libros, cine...

No es posible que no haya una mujer
igual que mi arquetipo. En las ciudades
circulan por millares, por millones.

Y mi única estará entre todas ellas.
No es que sea un iluso. Lo que ocurre
es que no di con ella todavía.

Aún no la descubrí. Y el tiempo corre
remolcando mi vida. No se espera
a que acuda hasta mí la que pretendo.

Y esa presura implica más conflictos.
Veo emplazar barreras y abrir fosos
en llanos que estimaba inalterables.

 Y ha de ser cada día más difícil.
Ya no se acercará a mí desde el alba.
Su tierna adolescencia detendrían
letreros de «Prohibido», «No», «Ya es tarde».

¿De dónde llegará? Si en su figura
deslumbra el mediodía, otros amores
habrán puesto en su oído usados sueños.
Y con cierta aprensión ambos tendríamos
que perdonar minucias trascendentes.

Cubrir con alegría la tristeza
de no habernos hallado el uno al otro
en la estación de amar, cuando se es joven.
¿Y si nunca llegara yo a encontrarla?

Si pudiera volver a mi pasado...
Quizás en mi pasado ella sí estaba
y yo no supe verla. Está tal vez
en él aún esperando y yo lo ignoro.

No es posible volver. Nada es posible.
Es todo tan distinto a lo soñado.
He de seguir en mi hoy. Confuso. Solo.
Aislado. Limitado yo a mí mismo.

Salgo a la calle. Dudo hacia cuál lado
dirigirme. Da igual un sitio que otro.
Todas las direcciones se bifurcan
en incomodidad o aburrimiento.

De la alta oscuridad baja la lluvia
tropezando en las ráfagas del aire
y se agarra al cabello, manos, traje...

Es bueno caminar en la llovizna.
Es bueno andar despacio bajo el agua.
Sin rumbo uno asimismo, lluvia y viento,
como agua y soplo, nada, por la calle.


Los nudillos golpean los cristales
de un bar en una esquina. Hasta mí arriba
mi nombre que me busca entre la lluvia.

Es grato oír el nombre que uno lleva.

Es grato descubrir que uno aún importa.
Que importa a sus amigos que le llaman
cuando pasa uno andando por la calle.

Jose María Fonollosa. Extractos de "Destrucción de la mañana".


 

June 08

Mi secreto.

 


¿Mi secreto? ¡Es tan triste! Estoy perdido
de amores por un ser desaparecido,
por un alma liberta,
que diez años fue mía, y que se ha ido...
¿Mi secreto? Te lo diré al oído:
¡Estoy enamorado de una muerta!

¿Comprendes -tú que buscas los visibles
transportes, las reales, las tangibles
caricias de la hembra, que se plasma
a todos tus deseos invencibles-
ese imposible de los imposibles
de adorar a un fantasma?

¡Pues tal mi vida es y tal ha sido
y será!
Si por mí sólo ha latido
su noble corazón, hoy mudo y yerto,
¿he de mostrarme desagradecido
y olvidarla, no más porque ha partido
y dejarla, no más porque se ha muerto?

Amado Nervo.

June 05

Roma

"Cruce de caminos,
¿donde va a parar?,
siempre me siento perdido,
 no puedo ni respirar.
 
Si tiro a la izquierda,
 ¿habré elegido bien?;
y si a la derecha,
 me daré un traspiés.
 
Si tiro para alante,
voy a tropezar;
y si retrocedo,
me sentiré mal.
 
Que te derrita el sol
hasta evaporar,
subete a una nube,
que ya lloverá."
 
EA!
 
June 01

El Perich

Principio de Períquedes
Todo empresario sumergido en un conflicto colectivo experimenta un empuje hacia arriba igual al número de empleados que desaloja.
 

Final feliz
... y entonces el barón y la baronesita se casaron, comieron perdices en mal estado y se murieron de una maldita vez.

Literatura infantil
¿Conocen el cuento de "Alí Babá y las cuarenta inmobiliarias"?

La empresa
En muchas empresas el silencio no es oro, el silencio es un sobre.

Observación de tipo económico
A partir de diez millones de pesetas, las personas honradas se pueden contar con los dedos de una oreja.

Cantos de sirena
Como todo el mundo sabe, los cantos de las sirenas atraen a los hombres para luego acabar con ellos. Especialmente las sirenas de las fábricas.

Problema social
Si diez albañiles construyen un edificio de cuatro pisos en seis meses, ¿Cuántos albañiles serán necesarios para que, juntando sus sueldos de cinco años, puedan comprar uno de esos pisos?

Los refranes
Lo de "dame pan y dime tonto" podría aceptarse si el pan nos lo dieran.

¿Qué es un ambidextro?
Un ambidextro es el señor que dice ser de izquierdas y actúa como si fuera de derechas. O sea que un ambidextro es un señor común.

El perro
Es cierto que el perro es el mejor amigo del hombre. Y así le va...

Cuestión de opiniones
Aunque parezca que no, tenemos bastante mala opinión de nosotros mismos. Para demostrarlo basta con salir a la calle y gritar: "Eh, imbécil..." y ver cuántos se vuelven.

En el país de los ciegos
Eso de que "el tuerto es el rey en el país de los ciegos", no es cierto. En el país de los ciegos, el tuerto está en la cárcel
.

Un refrán mío
No por mucho que amanezca me levanto más temprano.

La religión
La religión sirve para ayudarnos a resolver una serie de problemas que no tendríamos si no existiera la religión.

¿Sabía usted..
Que el piloto responsable del bombardeo atómico de Hiroshima no está considerado criminal de guerra, pero que si el Japón hubiera ganado la guerra sí lo estaría?.

Frases populares
La frase "A Rey muerto, rey puesto" es decididamente monárquica. En cambio la frase "A Rey puesto, rey muerto" es decididamente revolucionaria.

En la sociedad capitalista
En la sociedad capitalista, el mal de algunos sería el consuelo de muchos.

Las monas vestidas de seda
A pesar de lo que diga el refrán, si vestimos a una mona de seda es muy posible que pueda entrar en el Liceo una noche de gala.

El origen de los establecimientos
Lo locos y los niños dicen siempre la verdad. Por ello se han creado los manicomios y los colegios.

Adivinanza
¿Cuál es el animal que de pequeño anda a cuatro patas, cuando es adulto con dos y cuando es mayor con 1.200? Solución: el empresario.

La esclavitud
La esclavitud no se ha abolido, se ha puesto en nómina.

El deber
No hay mayor satisfacción que el deber cumplido. En especial para los que han impuesto el deber.

Los peligros del alcohol
Si ha bebido usted dos whiskys, preocúpese de no conducir. Si ha bebido doce, ya se preocuparán los demás.

La carrera del espacio
Si el llegar a la Luna fuera un asunto de tipo social, el proyecto "Apolo" estaría aún discutiendo si este nombre es el indicado

La pobreza
Uno de los inconvenientes de ser pobre es que encima te obligan a ser honrado.

Inteligentísima definición de la sociedad de consumo
La sociedad de consumo es como un "tiovivo": se nos monta en un coche, se nos hace ir pagando y no llegamos a ninguna parte.

Oportunidades
Todos en esta vida tenemos una oportunidad. Menos los individuos pertenecientes a ciertas clases sociales que tienen 45.327.

Feminismo
El mejor homenaje que se puede hacer a la inteligencia de la mujer es que a ciertos deportes se les llame "de hombres".

Antifeminismo
Los que consideran a la mujer como el "reposo del guerrero" es que no están casados.

El progreso existe
El método de Robin Hood se ha civilizado extraordinariamente al sustituir el anticuado método de robar a los ricos para dárselo a los pobres, por el mucho más moderno de robar a los pobres para dárselo a los ricos.

El Perich

May 24

Cold in hand blues

 
 
y qué es lo que vas a decir
voy a decir solamente algo
y qué es lo que vas a hacer
voy a ocultarme en el lenguaje
y por qué
tengo miedo
 
Alejandra Pizarnik.
May 21

Muerte en el odio.

 

Yo sé que existo
porque tu me imaginas.
Soy alto porque tu me crees
alto, y limpio porque tú me miras
con buenos ojos,
con mirada limpia.
Tu pensamiento me hace
inteligente, y en tu sencilla
ternura, yo soy también sencillo
y bondadoso.
Pero si tú me olvidas
quedaré muerto sin que nadie
lo sepa. Verán viva
mi carne, pero será otro hombre
-oscuro, torpe, malo- el que la habita...

Ángel González.

May 16

De la verdad, la mentira y el error.

 
 
5.   La verdad es la triste consecuencia de haber descubierto
       la mentira.
10. La verdad no es fotogénica.
12. Huir de lo falso no implica abrazarse a la verdad, sino
       simplemente, huir.
22. ¿Debo ir? Luego voy a mentir.
26. No hay cosa que más mienta que un papel.
29. Cualquier cosa y a cualquier precio. Menos no mentir.
34. La gracia del mundo es el choque de dos mentiras.
38. No digáis mentiras. Mentid con la verdad en la mano.
54. La mentira es fundamental en un sistema de estorbos.
55. Donde se vive bien es en el error.
62. Sé sumamente piadoso con tus errores.
 
Vicente Nuñez.
May 09

En homenaje a la última redada.

 
 
"....y con tu imagen...me emociono...
si pienso en tí,  me emociono...
y si te veo, tambien me emociono...
porque de tí tengo el mono"
 
G-5.
May 04

Prefiero el trapecio

 

Con la hermanas Gilda duermo en una cama grande; 
bailamos con las canciones del Sisa y el Peret. 
En un edificio con ventanas sin cristales, 
Carpanta y yo vivimos a base de latas de calamares. 
En el 13, Rue del Percebe. 

Vivo en la ausencia del deseo canalla, 
en la indigencia del garfio y la pata de palo. 
Y, si la vida es un sueño, 
como dijo algún navegante atribulado, 
prefiero el trapecio 
para verlas venir en movimiento. 

Voy viviendo a mi manera, 
si conviene, regando 'pa' que crezca la higuera, 
'pa' que crezca y dé sombra, 
'pa' que dé sombra y frutos, 
y muchas primaveras. 
Y muchas primaveras. 

Ante una hoguera que alimento 
con muebles de algún desalojo indecente 
me caliento junto al Correcaminos, 
Rompetechos y otros colegas. 
En fin, buena gente. 

Somos gente ficticia, 
náufragos urbanos, 
perdidos, renegados, inadaptados 
olvidados, gente ficticia, 
gente fetén si el mundo fuese de cartulina, 
prefiero el trapecio 
para verlas venir en movimiento.

Voy viviendo a mi manera, 
si conviene, regando 'pa' que crezca la higuera, 
'pa' que crezca y dé sombra, 
'pa' que dé sombra y frutos, 
y muchas primaveras. 
Y muchas primaveras. 

Caballeros de bombín gastado, 
calcetín a rombos, de guante roto, 
de bufanda mugrienta en las húmedas noches de Marzo. 

Como el "lindo gatito", fracasamos invariablemente 
para diversión del personal que nos mira de reojo, 
Y como el Coyote, nunca llegamos a la hora, 
ni al lugar, ni en el momento preciso.

Manolo García.

April 26

Melancolía



La historia de la melancolía
nos incluye a todos.
me retuerzo entre las sábanas sucias
mientras fijo mi mirada
en las paredes azules
y nada.
me he acostumbrado tanto a la melancolía
que
la saludo como a una vieja
amiga.
ahora tendré 15 minutos de aflicción
por la pelirroja que se fue,
se lo diré a los dioses.
me siento realmente mal
realmente triste
entonces me levanto
PURIFICADO
aunque no haya resuelto
nada
(...)
hay algo mal en mí
además de la
melancolía 

 

Charles Bukowsky

April 09

Erótica

 

1.   ¡Siempre vienes de ti por un camino mío!
2.   El amor es un exceso de carencia.
3.   Cuando no me desees serás quien no eras.
4.   Jamás pude soñar que alguien tan vacío llegara a llenarme tanto.
5.   Las manos que verdaderamente te aman nunca son de
      pianista, sino de bordadora.
6.   Amar es conocerse en el error de otro.
7.   La ortografía es enemiga del amor.
8.   Amo, luego me siento odiado.
9.   Cualquier intimidad ya es toda la intimidad.
10. La caridad es menos cara que el cariño.
11. Inexorablemente, todo lo que es relación exige atracción y rechazo.
      Sólo amor y odio son excluyentes: es decir, estériles.
12. Amar es borrar error.
13. Ya estaba todo hablando: era el amor.
14. El código del amor está en la palabra y no en el sexo.
      Después de refocilarse no hay quien hable.
15. Amor de nido, amor de antaño.
16. Sólo se quiere aquello que no se puede querer.
17. Mis noches de amor ya estaban escritas.
18. Te amé con la videncia táctil de la ceguera.
19. Beso labios que luego hablan no besados.
20. Cuando me besas, no hueles, ¡Qué asco!
21. Seducir es saber burlar lo imprevisible.
22. Me repugnan tus manos porque sólo huelen a mí.
23. A un amante futuro: te he besado mañana.
24. Sé que tú ya eres yo porque no pienso en ti.
25. Vio su propia poesía en el espejo de un beso.
26. Bien sabes tú, amor mío, que ellos sól0 tienen la falsa
       felicidad de los anestesiados.
27. Amar es evadirse de la sintaxis.
28. El amor amplía eternidad.
29. Amo cuando nombro.
30. En amor, se es el que no se será nunca.
31. Ámame como el perro a su llaga.
32. Lo que dura en el amor es la conciencia de haberlo perdido.Bergson
       aún lo pasó peor, porque poseía la duración de la conciencia.
33. Amar es borrar función. Toda función.
34. Te amo ortográficamente.
35. ¡Cómo sé cuánto te amo cuando te odio!
36. ¿Quién me garantiza que el estar conmigo no es la mera consecuencia
      de una huida?
37. Los actos individuales por excelencia son actos de pareja.
77. La mujer no tiene plural.

 

Vicente Nuñez.

February 25

Resumen de mi vida.

 
 
 
 "...y yo echo de menos, y ansioso busco..."
 
Safo.
February 15

No oyes ladrar a los perros

        
 
        —Tú que vas allá arriba, Ignacio, dime si no oyes alguna señal de algo o si ves alguna luz en alguna parte.
        —No se ve nada.
        —Ya debemos estar cerca.
        —Sí, pero no se oye nada.
        —Mira bien.
        —No se ve nada.
        —Pobre de ti, Ignacio.
        La sombra larga y negra de los hombres siguió moviéndose de arriba abajo, trepándose a las piedras, disminuyendo y creciendo según avanzaba por la orilla del arroyo. Era una sola sombra, tambaleante.
        La luna venía saliendo de la tierra, como una llamarada redonda.
        —Ya debemos estar llegando a ese pueblo, Ignacio. Tú que llevas las orejas de fuera, fíjate a ver si no oyes ladrar los perros. Acuérdate que nos dijeron que Tonaya estaba detrasito del monte. Y desde qué horas que hemos dejado el monte. Acuérdate, Ignacio.
        —Sí, pero no veo rastro de nada.
        —Me estoy cansando.
        —Bájame.
        El viejo se fue reculando hasta encontrarse con el paredón y se recargó allí, sin soltar la carga de sus hombros. Aunque se le doblaban las piernas, no quería sentarse, porque después no hubiera podido levantar el cuerpo de su hijo, al que allá atrás, horas antes, le habían ayudado a echárselo a la espalda. Y así lo había traído desde entonces.
        —¿Cómo te sientes?
        —Mal.
        Hablaba poco. Cada vez menos. En ratos parecía dormir. En ratos parecía tener frío. Temblaba. Sabía cuándo le agarraba a su hijo el temblor por las sacudidas que le daba, y porque los pies se le encajaban en los ijares como espuelas. Luego las manos del hijo, que traía trabadas en su pescuezo, le zarandeaban la cabeza como si fuera una sonaja. Él apretaba los dientes para no morderse la lengua y cuando acababa aquello le preguntaba:
        —¿Te duele mucho?
        —Algo —contestaba él.
        Primero le había dicho: "Apéame aquí... Déjame aquí... Vete tú solo. Yo te alcanzaré mañana o en cuanto me reponga un poco." Se lo había dicho como cincuenta veces. Ahora ni siquiera eso decía. Allí estaba la luna. Enfrente de ellos. Una luna grande y colorada que les llenaba de luz los ojos y que estiraba y oscurecía más su sombra sobre la tierra.
        —No veo ya por dónde voy —decía él.
        Pero nadie le contestaba.
        E1 otro iba allá arriba, todo iluminado por la luna, con su cara descolorida, sin sangre, reflejando una luz opaca. Y él acá abajo.
        —¿Me oíste, Ignacio? Te digo que no veo bien.
        Y el otro se quedaba callado.
        Siguió caminando, a tropezones. Encogía el cuerpo y luego se enderezaba para volver a tropezar de nuevo.
        —Este no es ningún camino. Nos dijeron que detrás del cerro estaba Tonaya. Ya hemos pasado el cerro. Y Tonaya no se ve, ni se oye ningún ruido que nos diga que está cerca. ¿Por qué no quieres decirme qué ves, tú que vas allá arriba, Ignacio?
        —Bájame, padre.
        —¿Te sientes mal?
        —Sí
        —Te llevaré a Tonaya a como dé lugar. Allí encontraré quien te cuide. Dicen que allí hay un doctor. Yo te llevaré con él. Te he traído cargando desde hace horas y no te dejaré tirado aquí para que acaben contigo quienes sean.
        Se tambaleó un poco. Dio dos o tres pasos de lado y volvió a enderezarse.
        —Te llevaré a Tonaya.
        —Bájame.
        Su voz se hizo quedita, apenas murmurada:
        —Quiero acostarme un rato.
        —Duérmete allí arriba. Al cabo te llevo bien agarrado.
        La luna iba subiendo, casi azul, sobre un cielo claro. La cara del viejo, mojada en sudor, se llenó de luz. Escondió los ojos para no mirar de frente, ya que no podía agachar la cabeza agarrotada entre las manos de su hijo.
        —Todo esto que hago, no lo hago por usted. Lo hago por su difunta madre. Porque usted fue su hijo. Por eso lo hago. Ella me reconvendría si yo lo hubiera dejado tirado allí, donde lo encontré, y no lo hubiera recogido para llevarlo a que lo curen, como estoy haciéndolo. Es ella la que me da ánimos, no usted. Comenzando porque a usted no le debo más que puras dificultades, puras mortificaciones, puras vergüenzas.
        Sudaba al hablar. Pero el viento de la noche le secaba el sudor. Y sobre el sudor seco, volvía a sudar.
        —Me derrengaré, pero llegaré con usted a Tonaya, para que le alivien esas heridas que le han hecho. Y estoy seguro de que, en cuanto se sienta usted bien, volverá a sus malos pasos. Eso ya no me importa. Con tal que se vaya lejos, donde yo no vuelva a saber de usted. Con tal de eso... Porque para mí usted ya no es mi hijo. He maldecido la sangre que usted tiene de mí. La parte que a mí me tocaba la he maldecido. He dicho: “¡Que se le pudra en los riñones la sangre que yo le di!” Lo dije desde que supe que usted andaba trajinando por los caminos, viviendo del robo y matando gente... Y gente buena. Y si no, allí esta mi compadre Tranquilino. El que lo bautizó a usted. El que le dio su nombre. A él también le tocó la mala suerte de encontrarse con usted. Desde entonces dije: “Ese no puede ser mi hijo.”
        —Mira a ver si ya ves algo. O si oyes algo. Tú que puedes hacerlo desde allá arriba, porque yo me siento sordo.
        —No veo nada.
        —Peor para ti, Ignacio.
        —Tengo sed.
        —¡Aguántate! Ya debemos estar cerca. Lo que pasa es que ya es muy noche y han de haber apagado la luz en el pueblo. Pero al menos debías de oír si ladran los perros. Haz por oír.
        —Dame agua.
        —Aquí no hay agua. No hay más que piedras. Aguántate. Y aunque la hubiera, no te bajaría a tomar agua. Nadie me ayudaría a subirte otra vez y yo solo no puedo.
        —Tengo mucha sed y mucho sueño.
        —Me acuerdo cuando naciste. Así eras entonces.
        Despertabas con hambre y comías para volver a dormirte. Y tu madre te daba agua, porque ya te habías acabado la leche de ella. No tenías llenadero. Y eras muy rabioso. Nunca pensé que con el tiempo se te fuera a subir aquella rabia a la cabeza... Pero así fue. Tu madre, que descanse en paz, quería que te criaras fuerte. Creía que cuando tú crecieras irías a ser su sostén. No te tuvo más que a ti. El otro hijo que iba a tener la mató. Y tú la hubieras matado otra vez si ella estuviera viva a estas alturas.
        Sintió que el hombre aquel que llevaba sobre sus hombros dejó de apretar las rodillas y comenzó a soltar los pies, balanceándolo de un lado para otro. Y le pareció que la cabeza; allá arriba, se sacudía como si sollozara.
        Sobre su cabello sintió que caían gruesas gotas, como de lágrimas.
        —¿Lloras, Ignacio? Lo hace llorar a usted el recuerdo de su madre, ¿verdad? Pero nunca hizo usted nada por ella. Nos pagó siempre mal. Parece que en lugar de cariño, le hubiéramos retacado el cuerpo de maldad. ¿Y ya ve? Ahora lo han herido. ¿Qué pasó con sus amigos? Los mataron a todos. Pero ellos no tenían a nadie. Ellos bien hubieran podido decir: “No tenemos a quién darle nuestra lástima”. ¿Pero usted, Ignacio?


        Allí estaba ya el pueblo. Vio brillar los tejados bajo la luz de la luna. Tuvo la impresión de que lo aplastaba el peso de su hijo al sentir que las corvas se le doblaban en el último esfuerzo. Al llegar al primer tejaván, se recostó sobre el pretil de la acera y soltó el cuerpo, flojo, como si lo hubieran descoyuntado.
        Destrabó difícilmente los dedos con que su hijo había venido sosteniéndose de su cuello y, al quedar libre, oyó cómo por todas partes ladraban los perros.
        —¿Y tú no los oías, Ignacio? —dijo—. No me ayudaste ni siquiera con esta esperanza.

 

Juan Rulfo.


February 10

Ultimamente.

 

 

Últimamente ando algo perdido,
me han vencido viejos fantasmas,
nuevas rutinas.

Y en cada esquina acecha un ratero
para robarme las alhajas, los recuerdos,
las felicidades.

De un tiempo a esta parte
llego siempre tarde
a todas mis citas.

Y la vida me parece una fiesta
a la que nadie
se ha molestado en invitarme.

De un tiempo a esta parte
me cuesta tanto, tanto, tanto, no amarte,
no amarte.

Últimamente ando desconcertado,
así que ponte a salvo, porque en este estado
ando como loco.

Y me enamoro de mujeres comprometidas,
llenas de abrazos,
llenas de mentiras.

De un tiempo a esta parte, a mi amor propio algo le falta,
lo has dejado unos puntos
por debajo del de Kafka.

Y la vida me parece una fiesta
a la que nadie
se ha molestado en invitarme.

De un tiempo a esta parte
me cuesta tanto, tanto, tanto,
me cuesta tanto no amarte.

Últimamente planeo una huida
para rehacer mi vida,
probablemente en Marte.

Seguro que allí no hay nadie empeñado en aconsejarme:
"Ismael, ¿qué  pasa?
No estudias, no trabajas".

Y qué vamos a hacerle,
si es que últimamente ando algo perdido,
si te necesito.

De un tiempo a esta parte
me cuesta tanto, tanto, tanto,
me cuesta tanto no amarte.

Han de venir tiempos mejores,
cometeré más errores, daré menos explicaciones,
y haré nuevas canciones

en las que te cuente cómo, últimamente,
son tan frecuentes tristes amaneceres
ahogando mis finales,

repetidos, cansados,
miserables,
llenos de soledades.

De un tiempo a esta parte
me cuesta tanto, tanto,
me cuesta tanto no amarte.

 

Ismael Serrano. 

January 25

Podría volver.

 

Podría volver
pero no vuelvo por orgullo simplemente,
si ya juré nunca volver debes creerme,
que cumpliré con mi promesa está por ver.
Y si me dices que no puedes olvidarme,
en este mundo nadie es indispensable,
puedes vivir sin mí igual que yo sin ti.
Y si me dices que yo soy toda tu vida,
y como en todo lo que hay vida existe muerte,
y yo no quiero ser la muerte para ti.

Y podrás pensar
que me dolió que me negaras y es muy cierto.
Y como tú comprenderás todo este tiempo
sufrí bastante y pensé nunca volver.
Y si me dices que sin mí te pones triste
eso tuviste que pensar cuando te fuiste,
seguro que por ti ya nada puedo hacer.
Y si me dices que me quieres y me quieres,
y si me pides que regrese y que regrese,
juré que nunca volveré y no volveré.

Bambino.

January 22

El bar de la esquina.

 
Estaba en una terracita
un oscuro mediodía
echándome una copita
en ese bar que hace esquina con la calle mayor
Viendo volar a las moscas
viendo pasar a la vida
viendo pasar las chicas

Que a todas me acercaría
que a todas besaría
pero las pierdo de vista
porque pasan deprisa

Apuré el chinchón de un trago
por el culo del vaso
dibujé una silueta

Dejé volar a mi mente
me cegó un poco el alcohol

y al abrir los ojos vi
que la borrosa silueta
se había convertido en princesa
y eras tú

y apareciste tú
y apareciste tú
yo me levanté de la silla
y hacia ti me encaminé
puedo darte un beso niña
y después me avergonzé de mí

ya no pude resistirme
y te pregunté otra vez
puedo darte un beso niña
aunque sea en la mejilla

y tu me dijiste que sí
me respondiste si

podría subirte la falda
y tumbarte aquí en mi mesa
puedo tomarte aquí mismo
dime que sí por favor

tú tiraste al suelo las copas
que habían encima de la mesa
me agarraste entre tus brazos
y se te abrieron las piernas

y me dijiste que ya
venga hazlo ya venga va

y que sin darnos cuenta
que los dos nos liamos
venga a hacer el amor

en ese bar
que hace esquina con la calle mayor

los clientes no entendían
la gente curioseaba
a ver que hacen esos dos

follando en un bar del centro
en plena calle mayor

al fin vino un camarero
y nos llamó la atención

fuera de aquí por favor
y le contestamos que no

ah Y además le pedimos
un pequeño favor

puede señor camarero
hacer de casamentero
cásenos aquí mismo
cásenos por favor

no debería de hacerlo
pero en fín venga va

y allí mismo nos casamos
nos casó el camarero
convidamos a todo el mundo

y ahí, encima de esa mesa
de ese bar y de esa calle
la luna de miel pasamos
quince días bien preciosos

fue precioso nuestro amor
fue precioso nuestro amor
fue precioso nuestro amor

fue precioso nuestro matrimonio
 
Albert Plá.
January 12

No ardieras.

 
 
En el castillo de donde las dan las toman
hay una cama reservada para ti.
Alguien te vio salir volando en una escoba,
no había necesidad ninguna de mentir.

Y no es que yo este disfrutando
mirando como sufren los demás,
pero es que ya iba siendo hora
de que compruebes por ti misma
como duele lo que sueles regalar
a quien sólo te adora.

En las revistas tan bonitas que te compras
están contando mentiras sobre ti.
No quiero hacer leña del árbol justo ahora
pero de ésta como vas a salir.

Si necesitas una mano
ya sabes donde tienes que llamar
para que te den de lado,
que yo estaría encantado
si pudiera devolverte la mitad
de lo mismo que me has dado.
 
Los Planetas.
January 05

Consejos.

 
 
GREENWICH AVENUE

Estoy muy satisfecho de mí mismo.
Yo era un ser seco, huraño y solitario
que envidiaba a los otros su alegría.

Pero rectifiqué. Me costó mucho
adquirir compañía y cara alegre.
Y así he gustado aquellos dulces bienes
que envidiaba a los otros: amistad,
mujer, hijos y el éxito en los negocios.

Uno llega a obtener lo que desea
si de veras se esfuerza en conseguirlo.
La insistencia es la clave del acierto.

La piedra que se encima persistente
sobre sus compañeras de sendero,
logrará que tropiece alguien en ella.

Estoy muy satisfecho de mí mismo
pues sé rectificar. Y comprobado
que amigos, mujer, hijos y negocios
siempre me molestaban y agobiaban,
los dejé sin aviso y sin reparos.

Y he vuelto con alivio a mi yo joven,
a mi ser seco, huraño y solitario.
Y estoy muy satisfecho de mí mismo.
 
 

GRACELY SQUARE

Es un hermoso cuerpo ese que viene
hacia mí. Se detiene. Y me sonríe.

Qué bella esa sonrisa roja y húmeda
que se abre, como un sexo a mí ofrecido,
para preguntar algo que no entiendo.

Miro sus ojos claros. Pienso, mientras,
que su maravilloso cuerpo late
junto a mí. Están sus senos cercanísimos
a mi pecho y el vello en su entrepierna.

Se apretará, oprimido por las bragas,
que adivino adorables y minúsculas.
Y como un ruiseñor sonidos dulces
gorjea su garganta a mis oídos.

Ese increíble cuerpo habla conmigo.
Le respondo: «No sé». Se aparta el cuerpo
y veo que se alejan las caderas.

más perfectas de todo el universo.
He aprender inglés. Ahorita mismo.

Fonollosa.

 

December 17

El golpe de gracia

 

Llévate lo que puedas esta noche.
Mejor que no te dejes por aquí
nada que pueda sostenerme
porque si sobrevivo voy a volver a por ti.

Ven cuando yo no pueda verte,
ataca por detrás,
vuelve cuando esté dormido.
Cuando no pueda defenderme
te puedes acercar
para terminar conmigo.

Y yo también me felicito
de haberte conocido,
quien te ha visto y quien te ve.
No te levantes de tu sitio,
conozco mi camino
y creo que no me perdere.

No tengo nada que ofrecerte,
ataca sin piedad,
ven con todos tus amigos
para que no pueda moverme
mientras que tú me das
hasta terminar conmigo,
si no te hace sentir mal.

Y si me dañas como has hecho
no me voy a vengar,
puedes darlo por supuesto.
Acaba de una vez con esto,
esta es tu oportunidad
para terminar conmigo,
porque si me das un respiro
o si me dejas levantarme
después lo vas a lamentar.

Los Planetas.

Huidiversario.

 
 
 
Hoy hace dos años que no te tengo,
ya sabes a lo que me refiero cuando digo “tengo”,
nunca sabrás lo que me hierve dentro.
Hoy hace dos años,
(sé que tu también hoy piensas en mí),
y cada día que ha pasado
mil agujas me he clavado;
antes te llevaba a ti
y ahora llevo una lanza en el costado.
Hoy hace dos años que me fui,
y cuando volví no estabas
donde yo esperaba.
¡Como son las cosas!
Hace dos años que me perdí,
que te perdí, pero también hace dos años
que decidiste no darme más alpiste,
no sé que será de mí.
Hace dos años maté a Antonio,
de su muerte naciste tú, nueva, otra,
a quien no tengo el gusto de conocer.
Hace dos años que te añoro.
Te añoran todos los cadáveres
que pasan por el cuerpo hueco,
vacío, del que llora su huida,
y que, como árbol seco,
maldicen sus entrañas.
 
Tonetxo.
 
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Lisboa  
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